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Realidad del cine uruguayo hoy
Hay dos países de América del Sur que no tienen Ley de Cine: Paraguay y Uruguay. Ambos países tienen proyectos de Ley en sus Parlamentos, esperando ser aprobados.
Todos los otros países, incluyendo Ecuador, tienen sus leyes de cine operando y con buenos resultados. Se trata simplemente de tener un Instituto de Cine funcionando plenamente y un fondo que respalde la actividad. No es necesario un fondo como el que tiene actualmente el Instituto de Cine Argentino, U$S30.000.000 por año, para nuestro país, pero por algo hay que comenzar. Y parece que la historia del cine uruguayo se limita a nunca terminar de comenzar.
Uno de los proyectos de ley prioritarios para el Frente Amplio, antes de asumir el Gobierno Nacional, hace ya dos años, era la Ley de Cine. Una ley sencilla pero que permite a la producción nacional tener bases mínimas de funcionamiento: que se reconozca la actividad, que el INA tenga los recursos para cumplir con sus cometidos esenciales, que un realizador de cine no sea algo así como un marciano y cuando va al Banco República a pedir un préstamo no lo traten como si lo fuera, etc.
Después de varios años de dar vueltas con el proyecto de ley llegamos al despacho del Sr. Ministro de Educación y Cultura, el Ing. Químico Jorge Broveto. El día 8 de agosto de 2006 un grupo de delegados de la Directiva de ASOPROD (Asociación de Productores y Realizadores de Cine y Video del Uruguay) conversaron del tema con el Sr. Ministro y éste se comprometió a dar una respuesta en quince días. Al día de hoy, luego de muchas llamadas telefónicas a su despacho y una solicitud de entrevista grave y urgente, seguimos esperando esa respuesta.
Imaginamos que el Sr. Ministro está muy atareado y sus múltiples actividades le han impedido ocuparse del cine uruguayo pero tiene un Ministerio detrás, seguramente algún o algunos funcionarios podrán hacerse cargo del tema. Incluso él tenía una solución para dotar al fondo del nuevo Instituto de Cine de recursos, solución que está en su mano, pero seguimos esperando y se nos fue el año 2006.
Reconocemos una serie de logros importantes para la actividad audiovisual en el año que termina, básicamente por la buena gestión de Martín Papich al frente del INA (Instituto Nacional del Audiovisual): el saneamiento de las cuentas de Ibermedia, la reincorporación del MEC al Fona (IMM), la solución del pago del IVA sobre las coproducciones con el exterior y la reciente creación del Cluster Audiovisual (Conglomerado del Área Audiovisual) conjuntamente con OPP. También sabemos que la aprobación de una ley de cine no solucionará todos los problemas del sector por el próximo milenio, pero es un paso imprescindible para consolidar una actividad que se ha desarrollado en los últimos 11 años, básicamente gracias al esfuerzo incansable de un grupo de productores y realizadores, sin los cuales todos esos premios internacionales y esa taquilla, aquí y afuera, no existirían.
Está haciendo falta una definición y no tenemos más remedio de personificar en el cargo del Ministro de Cultura este incumplimiento. En definitiva hay una promesa pendiente y mucha gente esperando por esa respuesta, gente que trabaja por la producción audiovisual, que también es la imagen del país.
No pedimos cuota de pantalla ni subsidios a la distribución y exhibición de cine ni leyes de incentivo fiscal ni cifras astronómicas para producir cine y televisión ni fondos municipales y nacionales ni privilegios sobre otros sectores de la cultura, como existen en otros países de la región. Sólo necesitamos que se apruebe una sencilla ley de cine, es que el cine es muy caro, da trabajo a mucha gente y necesita un sustento legal que le permita consolidarse de una buena vez en el Uruguay.
ASOPROD |